"La sala, dirigida por
Rafael Vélez, Maître y sumiller, ofrece un servicio distinguido
y amable en
un ambiente tranquilo e íntimo.
Pruebe nuestra cocina de autor donde podrá encontrar los platos más
significativos del mundo
con un toque diferente, creados por Tomás Ruiz, tratando de mimar
hasta el último detalle. El restaurante Fusiones se ubica en el centro
de Madrid, cercano a las emblemáticas zonas de
la capital como Puerta del Sol, Cibeles u Ópera. Conoce algunos de
nuestros magníficos platos que tenemos para ofrecerte, todo con productos
de la
mejor calidad y cuidando hasta el último detalle durante el proceso
de elaboración. No lo dudes más
y haz tu reserva cuanto antes. ¡No te lo pierdas!"
(Extraído de su página
web)
Fundado:
Chef:
Tomás Ruiz, David de Frutos
Jefe de sala:
Rafael Vélez, Vicente de Pablo
Sumiller:
Rafael Vélez
El precio medio estimado por persona
en la fecha de la cena es de 37 €.
COMENTARIOS:
Las cañas: Las tomamos en la Taberna del
Volapié, en la calle Prado 3. Una mala elección. Aunque
parece
antigua, y pone: Jerez 1872, no es más que una franquicia moderna
que ha perdido las tradiciones, !! No ponen aperitivo !!. Pedimos
tres cañas, las sirvieron en vaso ancho y alto, dos tercios.
Fresquitas y buenas. Cobraron a 1,5 € cada una. Pero la falta
de tapa hace que la borre de mi lista.
Nombre: Fusiones.
Indica que en el restaurante vamos a encontrar comida de diferentes lugares
del mundo fusionada en diferentes platos.
Carta
en la web: Si con precios y sin fotos. Está en PDF y se
puede descargar. Son diferentes las cartas del restaurante y de la
web aunque los platos que coinciden en ambas tienen el mismo precio.
Carta de
vinos en la web: No.
Local: Está situado en la calle Infante,
en el barrio de las letras. Tiene capacidad para unas cuarenta
personas. La fachada corresponde a un edificio antiguo, sin embargo
la entrada está fabricada con elementos modernos, madera y
cristal. Tiene también a su derecha, un amplio ventanal. Una
vez dentro el salón es diáfano, salvo una columna central
de la que parte unas cortinas y que permiten dividirlo en dos pequeñas
zonas. Al fondo, en el centro, unos escalones conducen a la cocina
y a los servicios.
Las paredes laterales están forradas de ladrillos de exterior,
grandes y de color gris, las otras
dos, normales, están
pintadas de amarillo. Sobre ellas hay una serie de cuadros con pinturas
coloristas.
La mayor parte del techo está pintado de marrón oscuro,
del mismo color que el usado para forrar la columna. Otra parte,
la cercana
a la ventana, es de color blanco. La iluminación, correcta,
la proporcionan principalmente los halógenos encastrados en
la escayola. El resto es luz indirecta situada entre las paredes
laterales y el techo.
El suelo es de baldosas en color beige. Las mesas
son todas rectangulares y aparentemente su separación
parece adecuada. Las sillas son de madera forradas con tela de
colores
llamativos, la misma que la de los respaldos de los sofás
corridos que hay en la pared frontal.
La vajilla y la cubertería modernas.
Copas para el vino y vasos para el agua.
Comensales:
Ricardo, Raúl, Antonio
de la Poza, Antonio Arnáiz y Antonio Ávila.
Pan: Ponen en el centro una cesta con cinco chapatas
pequeñas. Una para cada uno. Lo cobran a 2,50 € y no incluye
aperitivo.
Aperitivo: No ponen. Ni siquiera cuando pedimos unas cañas
previas a la cena.
Entrantes:
Mi-cuit con toque de Baileys, puré de manzana caramelizada
y pan de especias: Lo presentan en un plato cuadrado transparente.
En el centro el puré esparcido con una cuchara sopera y a los lados
dos porciones del mi-cuit con azúcar caramelizada por encima. Todo
rociado con escamas de sal gorda. Se acompaña con cinco rebanadas
de pan
de especias. El pan era dulce y más bien parecía un bizcocho. El
puré bueno y el foie muy bueno. Se pidió un plato a
18,70 € y con
el descuento sale a 9,35 €.
Setas salteadas con ali-oli de miel gratinado: Las
sirven en un plato llano transparente. En el centro las setas cortadas
y sobre ellas el ali-oli en forma de tiras gratinadas y semi cuajado.
Por encima un poco de cebollino picado. Las setas están guisadas y
sin sabor. El ali-oli suave. Sin nada que destacar. Pedimos
un plato a 17,60 €, con el descuento se queda en 8,80 €.
Croquetas de rabo de toro con tomate picante: Lo
presentan en una bandejita alargada. Son ocho piezas medianas con forma
esférica sobre fondo de salsa de tomate. Se decora con cebollino
picado. El tomate es dulce, como dice la carta de la web, y no picante,
como viene en la del restaurante. Las croquetas tienen una envoltura
crujiente aunque algo pasada sin llegar a quemarse. El interior es
cremoso. A unos les parecieron buenas y a otros discretas. Se pidió
una ración
a 15,40 € que con el descuento se queda en 7,70 €.
Raviolis de carabineros con bisquet y trigueros crujientes: Los
presentan también en una bandejita blanca alargada. Los raviolis
vienen bañados en salsa y encima de cada uno de ellos un espárrago
triguero rebozado. El bisquet es un pan dulce que no aparece por ningún
lado, quizás en la carta quiso decirse bisque, que es una crema
hecha de marisco, en este caso de carabinero, y que podía ser de la
que está
relleno el ravioli. El espárrago triguero rebozado y crujiente
muy bueno. El ravioli riquísimo. Fue el mejor plato de
los entrantes. En una ración
vienen cuatro, pero se le dijo que pusieran uno más para que
lo probásemos todos. Aunque pusieron cinco raviolis en la ración,
la cobraron a precio normal. Lo que es de agradecer. Pedimos una plato
a 17,60 € que con el descuento se queda en 8,80 €.
Platos principales:
Carrillera ibérica glaseada con crema de patata y aceite
de oliva: Se
presenta en plato llano sobre una cuna de puré de tomate tres porciones
de carrillera con salsa y cebollino picado por encima. Muy buena,
casi perfecta. Se pidieron dos platos, cada uno a 20,90 €. Con
el descuento salen a 10,45 € cada uno.
Pavía de bacalao con su ajo arriero: Lo sirven
en un plato llano cuadrado. A un lado el ajo arriero y encima una especie
de "soldadito de Pávia" a lo grande. La apariencia no es buena, parece
incluso que el rebozado se ha quemado, pero está buenísimo. Es el plato
más valorado de la cena. Se pidió una ración a
19,80 €.
Con el descuento sale a 9,90 €.
Merluza a la vinagreta de soja con crujiente de puerro: Se
presenta en un plato hondo. Al fondo la vinagreta y sobre ella finas
tiras de puerro crujiente. Se trajo templada. Buena pero aburrida.
Se pidió un plato a 19,80 €. Con el descuento sale a
9,90 €.
Tataki de atún rojo con ensalada de algas y teriyaki: Se
presenta en plato llano. A un lado la ensalada de algas y cebolla,
al otro cuadraditos de atún apoyados unos sobre otros. Por encima la
salsa teriyaki. La ensalada de algas buena, aunque no bien escurrida,
el atún insulso. Se pidió un
plato a 22,00 €. Con el descuento sale a
11,00 €.
Postres:
Couland de aceite de oliva con su sorbete: Se sirve
en un plato llano blanco. En el centro el couland y a un lado una bola
blanca de helado de aceite. Se decora con una línea serpenteante de
jarabe rojo. El couland bueno, pasable. El helado, aunque quiere saber
a aceite, está poco conseguido. Se pidió uno
a 7,70 €, con el
descuento sale a 3,35 €.
Infusión de fresas con helado de yogourt: Se
sirve en un plato hondo. La infusión al fondo y el helado en el centro.
La sopa rica y el yogourt bueno. Se pidieron dos, cada uno a 7,70 €,
con el descuento salen a 3,35 €.
Sorbete de mandarina con ron: Lo sirven
en copas alargadas. Flojillos. No sabe a mandarina, es como un jarabe
dulzón. Se pidieron
dos, cada uno a 7,70 €, con el descuento salen a 3,35 €.
Cafés
e infusiones:
Se tomaron cuatro cafés cortados, tres de ellos descafeinados.
También
una infusión de poleo-menta. Los cafés normales. No pusieron nada
para acompañar. Cada bebida sale a
2,16 €.
Vinos:
El perro verde
2014: Vino
blanco joven, con denominación
de origen Rueda. De la bodega
de Ángel Lorenzo Cachazo (www.cachazo.com).
Está elaborado con uvas
verdejo. Muy bueno. Pedimos
dos
botellas
a 18,75 € cada
una. El precio aproximado
de venta al público
en una tienda es de 8,70 € la
botella. El restaurante multiplica por más de dos el
precio de venta al público en un comercio.
Quinta de Quercus
2011: Vino
tinto con denominación
de origen Uclés. De la bodega
y viñedos Fontana (www.bodegasfontana.com).
Está elaborado con uvas
Tempranillo. Sin nada que destacar.
Pedimos
una
botella
a 19,80 €. El precio aproximado de
venta al público
en una tienda es de 10,50 € la
botella. El restaurante no llega a multiplicar por dos el precio
de venta al público en un comercio.
Copas: No invitaron a chupitos, ni siquiera preguntaron
si queriamos.
Servicio: Ágil y atento, eficaz. El maître, salvo
en determinados momentos, es el único que atiende a la sala. Van uniformados
de negro.
Pedimos cuatro entrantes y nos trajeron tres a la vez y hubo que decirles
que esperaran a que termináramos para servir el siguiente. Se pidió una
ración de cochinillo y ya no quedaba. No ponen aperitivo ni con las cañas
ni previo a la cena. Tampoco pastas para acompañar al café.
Porcentajes: Del
total del precio en factura de la cena, sin incluir las cañas,
el 68,4% corresponde a comida y el 31,6% a bebida. Sin el descuento
los porcentajes serían de un 43,8% y un
56,2% respectivamente.
La carta y la factura: La carta contiene los precios
con el I.V.A incluido, sin embargo en la factura aparecen sin él.
Esto no está bien y despista al cliente. La factura no contiene errores.
Comentario
final: Restaurante pequeño y acogedor. Está decorado
con colores vivos y cuadros alegres en las paredes. La iluminación
correcta. Aforo semi lleno. Aunque los platos que tomamos en general
estaban buenos pueden mejorarse, sobre todo la presentación. Las
croquetas, el bacalao rebozado o los espárragos rebozados de los
raviolis parecían muy oscuros, como si se hubieran pasado al freírlos.
El servicio eficaz aunque con demasiadas prisas. No tienen detalles
como poner aperitivo o pastas para acompañar la cerveza o el café.
Al reservar por medio de "el
tenedor" nos
ofrecen un descuento del 50% sobre la comida. En la factura el descuento
fue
del 35,95%,
ahorrando 105,6 €. Sin el descuento la comida hubiera costado
58,79 € por persona, un precio excesivo para el local y los tiempos.
Notas: Las
puntuaciones y comentarios que se expresan en esta web son referentes
a las cenas y
a las circunstancias concretas que concurren en cada una de ellas.
No se juzga ni puntúa al restaurante.